Escribe cómo te sientes.
Una palabra o un párrafo entero, lo que necesites soltar. Cuanto más concreto, más tuya será.
Como una sesión de psicología, pero para meditar. Escribes cómo te sientes y se compone una sesión única, ahora, para esto.
"Llevo dos meses pensando si dejo mi trabajo. Hoy mi jefe me dijo algo que me cayó mal y no logro soltarlo. Necesito pensar con la cabeza fría."
Nada de catálogo, nada de recomendaciones. Tu sesión nace de lo que escribes, ahora.
Una palabra o un párrafo entero, lo que necesites soltar. Cuanto más concreto, más tuya será.
Se escribe tu guion único, con la técnica que tu momento pide, y se entrega en una voz cálida y natural. Una de 5 minutos está lista en alrededor de un minuto; las de 15 a 30 minutos, en unos minutos más. Tú solo cierras los ojos.
Tres ciclos de 4 · 6 · 7 segundos. Pruébalo mientras lees.
Esto es solo respirar. Tu meditación va más allá: específica para este momento.
Empezar mi primera sesión →Las apps que existen viven en distintos cuadrantes. La diferencia importa cuando lo que buscas es que se quede contigo.
Calm y Headspace te dan el mismo audio que a millones. Insight Timer te da miles de opciones y tú eliges. Stillova compone cada sesión solo para ti, ahora.
Stillova te pregunta cómo llegas y cómo sales de cada sesión, y guarda la respuesta. Semana a semana, eso dibuja dos cosas juntas: cuántas veces meditaste y cómo te sentías. No hay que creerle a nadie: se mira.
dentro de la app · tu perfil
Diez semanas de una cuenta de ejemplo: de dos sesiones por semana a cinco, y de sentirse «mal» a sentirse «muy bien».
2 o 3 sesiones por semana
una semana sin meditar, y una mala que también se ve
4 o 5 sesiones por semana
En tu cuenta se dibuja sola desde tu primera sesión, con tus semanas buenas y las malas.
Es lo único que la app te pide, y puedes saltártelo. Pero es de ahí de donde sale la línea, y por eso vale la pena contestarlo.
Antes de meditar o al terminar, anotas lo que quieras. Ponerlo en palabras ya baja el volumen, y releer lo de hace un mes es la parte que sorprende. No se rellena hacia atrás: es el día que fue, no el que te gustaría recordar.
Una semana cuenta cuando meditas cuatro días o más. Si una se cae, la siguiente empieza limpia: no hay racha que se rompa y te deje en cero.
Dentro de Stillova hay un curso de lectura escrito con nombres y números, no con frases bonitas. Sirve para partir, para profundizar cuando ya llevas un tiempo, o para llegar a entender de verdad qué estás haciendo. Va incluido y no se paga aparte, y el primer capítulo está abierto: puedes leerlo antes de decidir nada.
Cincuenta minutos de lectura, gratis y abiertos a cualquiera. El curso entero son diez partes, y se va abriendo desde dentro de la app.
Las que guardas quedan con la frase que las inspiró, la voz, la duración. Vuelves cuando lo necesitas.
No son archivos sin nombre. Son momentos: "discutí con mi pareja y no logro dormir", "hoy presento un proyecto que me importa". Vuelves a escucharlas y reconoces el día exacto en que te ayudaron.
Cada sesión cuesta flores según su duración. La primera es gratis: solo creas tu cuenta — con Google o con tu correo, sin tarjeta. A partir de ahí, eliges cuánto quieres meditar al mes.
¿Cómo funcionan las flores? Ver explicación abajo · Las flores del plan no acumulan al mes siguiente.
El mercado de apps de meditación creció una década con un modelo que no resuelve lo central: la mayoría de quienes empiezan, no continúan.
Encontrar la técnica que se amolde a lo que yo necesito — para eso también tengo que saber qué necesito.
Encuesta propia a más de 50 seguidores en nuestro Instagram, mayo 2026. Stillova compone cada sesión a partir del contexto del usuario.
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Cinco minutos gratis, sin tarjeta. Si decides seguir, son $1.38 a la semana tu primer mes y $1.84 después. Cancelas en 1 click sin coste.
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